Saludos. Alrededor de 200 mil personas murieron en la guerra civil que terminó en 1996. Era el último de una serie de reportes recibidos en los que se culpaba a los militares por las masacres al interior del país. Al caer la noche, en el pueblo sólo quedaban cadáveres, animales y soldados. La fiscal decía que estaba investigando un episodio violento de la guerra, un caso que la había afectado profundamente. El escuadrón se resguardó esa noche en las casas abandonadas. Lo vestiría al estilo de la región: “Como un vaquero: botas vaqueras, pantalones y una camisa”. Estaban divididos acerca de cómo castigar los crímenes del pasado en una sociedad rebasada por la impunidad. La hermana admitió que había oído que el niño era de Dos Erres. Habían identificado a varios ejecutores del escuadrón Kaibil. Quieren hablar contigo”. El sargento le dijo que habían empezado “a vacunar”. Prometió explicarlo todo en un correo electrónico. -preguntó Samayoa. Sabemos que nos van a matar, ¿por qué no lo hacen aquí mismo?”, dijo una mujer. Los investigadores estaban preocupados de que Ramiro se encontrara en un grave peligro si los militares se enteraban de que era prueba viviente de una atrocidad. La masacre continuó en otras partes del pueblo. La exhumación extrajo e identificó los restos de cerca de 62 personas, muchos de ellos bebes y niños. A 17-year-old girl spends the Christmas holidays in Senegal with her brother and father. Si se realizaba la prueba de ADN y los resultados eran positivos, su vida se transformaría de manera peligrosa. El país que había dejado detrás era uno de los más desesperados y violentos en todo el continente americano. A sus 35 años era una fiscal novata. Seguían las indicaciones del guerrillero guía que estaba atado a una larga cuerda. Le contó la historia de la masacre y le dio los nombres de cada miembro del escuadrón. Ambos bandos acordaron una amnistía que exculpaba a los combatientes, pero permitía juzgar las atrocidades. Samayoa tomó su bayoneta y le cortó unos treinta centímetros de la espalda al guía. El teniente Óscar Ovidio Ramírez Ramos había muerto en un accidente cuando él apenas tenía cuatro años. El plan incluía encubrir la identidad de los invasores. You must be a registered user to use the IMDb rating plugin. Condujeron hasta la medianoche. (2018). Cuando el pozo estaba medio lleno, un hombre que cayó encima de la pila de cadáveres pero seguía vivo, logró quitarse la venda de los ojos: -¡La tuya, hijo de la gran puta! 3 meses atrás 3 meses atrás. “Ya los terminamos, muchá. La conversación duró horas. Los interrogaban acerca de los rifles y los nombres de los líderes guerrilleros.