Por lo demás toda ciudad romana trataba de gozar de las mismas comodidades que la capital y los emperadores gustosos favorecían la propagación del modo de vida romano sabedores de que era la mejor carta de romanización de las futuras generaciones acomodadas que jamás desearían volver al tiempo en que sus antepasados se rebelaban contra Roma. Algunas de las más antiguas sobrevivieron hasta el final del imperio pagano, preservando la memoria de la fertilidad y los ritos propiciatorios de un primitivo pueblo agrícola. Como ya se ha dicho anteriormente, la economía estaba basada en el sistema de producción esclavista, donde la mayoría de los esclavos eran prisioneros de guerra. Augusto aseguró el poder imperial con importantes reformas y una unidad política y cultural (civilización grecorromana) centrada en los países mediterráneos, que mantendrían su vigencia hasta la llegada de Diocleciano, quien trató de salvar un Imperio que caía hacia el abismo. Bajo la etapa imperial los dominios de Roma siguieron aumentando hasta llegar a su máxima extensión durante el reinado de Trajano, momento en que abarcaba desde el océano Atlántico al oeste hasta las orillas del mar Caspio, el mar Rojo y el golfo Pérsico al este, y desde el desierto del Sahara al sur hasta las tierras boscosas a orillas de los ríos Rin y Danubio y la frontera con Caledonia al norte. En tanto que es la continuación de la parte oriental del Imperio romano, su transformación en una entidad cultural diferente de Occidente puede verse como un proceso que se inició cuando el emperador Constantino I el Grande trasladó la capital a la antigua Bizancio (que entonces rebautizó como Nueva Roma, y más tarde se denominaría Constantinopla); continuó con la escisión definitiva del Imperio romano en dos partes tras la muerte de Teodosio I, en 395, y la posterior caída en 476 del Imperio romano de Occidente; y alcanzó su culminación durante el siglo VII, bajo el emperador Heraclio I, con cuyas reformas (sobre todo, la reorganización del ejército y la adopción del griego como lengua oficial), el Imperio adquirió un carácter marcadamente diferente al del viejo Imperio romano. Aunque la vida se centraba en las ciudades, la mayoría de los habitantes vivían en el campo con un buen nivel, donde cultivaban la tierra y cuidaban el ganado. En la Antigüedad Clásica, se llama “Imperio Romano”, al período histórico en el que el Roma fue gobernada mediante la autocracia. El número de legiones osciló en toda la época imperial, con un número máximo cercano a la treintena. Los d… El imperio romano (imperium romanum en latín), se corresponde con una etapa de la civilización romana durante el cual el poder recaía principalmente en la figura de un emperador. A lo largo de los siglos que suceden a la caída del Imperio romano de Occidente, muchas civilizaciones de la edad media y más tarde, de la edad moderna, se proponen restaurar el Imperio Romano a su antigua gloria. La economía del imperio romano se encontraba basado en la agricultura y la minería, la cual se practicaban en las tierras que habían ganado a través de las conquistas. This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website.   }); Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. El pan de trigo con vino y aceitunas o uvas también era una comida tradicional. El mando supremo del ejército correspondía al Emperador. El proceso de romanización que tuvo lugar en los territorios controlados de manera prolongada por el Imperio romano comportó en muchos de ellos un proceso de sustitución lingüística que llevó a la desaparición de lenguas autóctonas.